Soñando despiertas

Cada vez es más frecuente que las novias tengan claro lo que buscan para su gran día, influencias por redes sociales o amistades. A veces sueñan con el vestido ideal, pero no es hasta que llegan al probador cuando verdaderamente lo encuentran, o mejor dicho, los vestidos las encuentran a ellas. Os lo podemos asegurar, dada la experiencia de estos 38 años que en TREBOL llevamos vistiendo novias.

Novia Real

“Para mí lo más importante era sentirme cómoda, encontrar un vestido de novia que representase mi estilo y que la gente dijese: ¡Es Elena 100%! En un principio no tenía claro el resultado final, pero sí que quería llevar color y cola que  desapareciese para no tener que estar cargando con ella todo el día. La comodidad era mi principal objetivo“. Nos cuenta Elena Arjona.  ¿Y el autor del vestido? El diseñador Valerio Luna“Los vestidos de Valerio me parecían espectaculares. Le seguía en redes sociales y había un par de diseños suyos que me tenían totalmente enamorada. Cuando vi la colección, le expliqué cuál era mi idea y lo captó de inmediato”

Vivencia

Y aunque asegura que le encanta la moda y seguir las tendencias, a la hora de elegir su look nupcial se decantó por un diseño con un cierto aire clásico. “Aunque me hubiese encantado llevar un vestido ultra-moderno, tenía claro que quería algo que al verlo dentro de 10 años no me arrepintiese. Por eso me decidí por un diseño que, a mi parecer, era original, pero con un toque clásico que lo hacía atemporal“.

 

Dos vestidos nupciales

En una época en la que cada vez más novias apuestan por lucir al menos dos vestidos en su gran día, Elena se sumó a la tendencia del cambio: Dos vestidos de novia. “Después de la ceremonia y el cóctel, llegó el baile nupcial. Era el momento de disfrutar. ¡Así que me puse lo más cómoda posible!”, explica.

Eligió otro modelo de Valerio Luna, mucho más sencillo, sin cola, sin mangas, ajustado a la figura y con espalda de tirantes.¡Era libre!

Un cambio muy acertado

Un estilo totalmente opuesto al de la ceremonia religiosa. Para la fiesta y el cachondeo interesaba un vestido sin mangas que diera movimiento y juego en todo momento, por eso los flecos eran esenciales, creando un look nupcial muy desenfadado y joven.

 

Un capricho

“Sí puedes, permítete y concédete ese capricho de llevar 2 vestidos de novia en lugar de uno. No te arrepentirás y te sentirás más libre y cómoda que nunca. Es un día muy especial y único, por lo que apuesta por un cambio”. Es lo que nos recomienda esta novia que se casó el pasado mes de Junio.

 

Fueron felices sin comer perdices

…Y si quieres seguir leyendo más sobre esta pareja, te dejamos el enlace sobre su historia de amor.

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